QUIEN ROMPE PAGA Y SE LLEVA LOS TIESTOS

Siento haber tenido que llegar a estos extremos, pero no me queda más remedio que entonar la celebérrima frase de nuestros años mozos “mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa”.

Y es que no puedo hacerlo de otra manera, pues realmente soy el único culpable y, por tanto, y como siempre se ha dicho, “el que rompe paga y se lleva los tiestos”.

Se me olvidó, sí, sencillamente se me olvidó cerrar el grifo cuando me iba de la casa, y un cúmulo de desgraciadas circunstancias se aliaron en mi contra y como resultado le dejé el piso a mi vecino de abajo hecho unos zorros; no sólo las paredes, algunos cuadros de autor que ya veremos en cuánto los tasan, muy posiblemente gran parte de la instalación eléctrica del piso, bastantes muebles que han quedado inservibles y todo lo que contenían, que por desgracia no era poco cosa, pues da la casualidad que mi vecino es un coleccionista empedernido de libros y sé que son bastantes los originales incunables (impresos antes del año 1500) con los que contaba en su colección, y ojo, no es que lo diga él, es que yo he tenido el placer de tenerlos en mis manos, de ahí que sepa con total seguridad que es cierto. Además, también me ha dicho el vecino que tiene algunos aparatos eléctricos y algunos electrodomésticos que parece ser que tienen mal apaño, por lo que también sumarán para el importe final, importe que me tiene un poco…

En fin, resumiendo, que ahora veremos a ver qué es lo que opina el seguro, que menos mal que lo tenía, porque si no hubiera sido directamente una ruina. No obstante, mucho me temo que por muy bien que se porte el seguro, servidor también tendrá que contribuir al descalabro con los exiguos ahorros que esta situación dramática de pandemia me ha dejado en el Banco al igual que a muchos de mis compatriotas.

Lo bueno, es que gracias a Dios no ha habido desgracias personales, porque eso no hubiera tenido remedio; todo lo demás, de una u otra manera se arreglará.

En fin, como ya os decía, aplicando el principio del mea culpa… no hay más remedio que apechugar con mi error y repetir y llevar hasta sus últimas consecuencias aquello de “el que rompe paga y se lleva los tiestos”.

Yo al menos no veo otra solución cabal y legal como esta.

¿Y vosotros, qué pensáis, qué opináis? ¿Veis alguna otra solución que pudiera ser más ventajosa para mí?

Pues bien, gracias a Dios todo lo anterior acabo de inventarlo, no ha pasado nada que se le parezca ni remotamente, pero quería poneros por unos momentos ante esa tesitura de desastre, y que recordarais como han actuado siempre las personas con dignidad y con honradez y todas aquellas instituciones, entidades, gobiernos, etc., que han existido principalmente para velar por el bienestar de sus ciudadanos.

Y ahora, he aquí mi planteamiento.

Si un país, de cuyo nombre no quiero acordarme (como decía nuestro ilustre Don Quijote de la Mancha) pero que todos conocéis, tiene el fallo de dejar una puerta abierta, y como consecuencia de ese fallo un virus muy peligroso escapa de la habitación, se propaga por el mundo, mata a millones de personas, deja muy tocadas a otras muchas personas, le da un zigzagueo a la economía mundial de padre y muy señor mío, manda a millones de personas al paro, crucifica a millones de pequeñas y medianas empresas y condena a la angustia a millones de autónomos, arrastrando entre todos ellos la vida (miserable vida) y milagros de pequeños y abuelos, incluyendo en medio a todos los demás, entonces ¿qué hacemos?

Yo lo tendría muy claro, como toda la vida se ha hecho, “el que rompe paga y se lleva los tiestos”.

¿Tú crees que será así?

Yo no quiero responder para que no te sientas obligado, pero sí te diré una cosa:

“Jajajajajajajajajajajaja”.

¡Que ustedes sigan bien!

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Acerca de Roberto Balboa

Me gusta viajar, leer, la naturaleza y los animales, aunque no desprecio una buena conversación al fragor de una crepitante chimenea con unos vinillos de la tierra.
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Una respuesta a QUIEN ROMPE PAGA Y SE LLEVA LOS TIESTOS

  1. Querido amigo Roberto:
    Me ha encantado tu pequeño relato y las alegaciones que argumentas sobre ese asunto de «quien rompe paga y se lleva los tiestos». Así ha sido siempre y mientras el mundo ha sido mundo…, pero este pequeño mundo está cambiando a pasos agigantados y se me ocurre, sin entrar en comentarios morales, que existe otro dicho en el que se buscan soluciones a esta situación y dice.-» ¿Quién le pone el cascabel al gato? «o ¿ a papa quien le tose¿.
    Un abrazo como tu de grande, amigo.

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