Vivimos tiempos convulsos

 

Vivimos tiempos convulsos y vemos con estupor como quienes deben velar por nuestra protección en todos los aspectos, andan un poco remisos, como desganados.

Jamás a un español le faltó arrojo para hacer lo que tuviera que hacer, pero estoy viendo en nuestros mandamases una tibieza y una laxitud en aplicar las Leyes, que me dejan obnubilado.

No entiendo que nos dotemos de Leyes para luego no cumplirlas, y máxime cuando quien se las salta son los encargados de velar por ellas y hacerlas cumplir.

Hasta dónde tenemos que sufrir los españoles de a pie esta ignominia; hasta cuándo vamos a seguir aguantando este espectáculo.

Creo que la sociedad española empieza a estar un poco cansada de esta parsimonia gubernamental, donde al ciudadano normal se le paran los pies enseguida, y a los que tendrían que dar ejemplo, algunos de nuestros políticos, se le hacen oídos sordos y se mira para otro lado.

Ayer alguien me mandó un vídeo donde se ve a unos cuantos Mozos de Escuadra haciendo la vista gorda con un señor que se encaramó a una estatua y le colocó una bandera catalana, para acto seguido impedirle el paso a rajatabla y casi de forma amenazante a otro señor que pretendía hacer lo mismo, pero con una bandera española. En mi tierra a esto se le llama prevaricar, y cuando la prevaricación la comete quien tiene que velar por la Ley y hacerla cumplir, me parece que estamos ante un caso muy grave que puede acarrear penas muy severas.

Me consta que ese vídeo lo han visto miles y miles de personas, de la misma manera que no dudo en que alguien de la Fiscalía también lo haya visto; lo que ya no sé es si la Fiscalía está actuando de oficio o tiene otras cosas más importantes que hacer y no se puede ocupar de eso.

En cualquier caso, no es la primera vez que vemos públicamente como se actúa contra la Ley.

Teniendo una Constitución, como marco de la convivencia de todos los españoles, y teniendo un Código Penal que tipifica ciertos delitos, no entiendo como nuestras instituciones, que se suponen nos representan a todos, no hacen nada al respecto, y si lo hacen, lo hacen con una desidia e inoperancia de la que ya estamos muy hartos muchísimos españoles de a pie.

Y es que hablamos de delitos muy graves contra la ciudadanía, ante los que no se debe ni puede actuar de manera pusilánime.

El artículo 544 del Código Penal, dice:

“Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales.”

Y ante la gravedad de este delito, el siguiente artículo, el 545, le pone los puntos a las íes, y vean ustedes las posibles condenas:

“1. Los que hubieren inducido, sostenido o dirigido la sedición o aparecieren en ella como sus principales autores, serán castigados con la pena de prisión de ocho a diez años, y con la de diez a quince años, si fueran personas constituidas en autoridad. En ambos casos se impondrá, además, la inhabilitación absoluta por el mismo tiempo.

2. Fuera de estos casos, se impondrá la pena de cuatro a ocho años de prisión, y la de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de cuatro a ocho años.”

Me parece que no estamos hablando de tonterías, o al menos a mí así me lo parece, pues pretender saltarse los derechos de los ciudadanos de un país, pisoteando de paso sus libertades, me parece el delito más grave que se puede cometer.

De ahí que no entienda la tibieza y dejadez con que se está actuando.

Hace muchos años, leí en algún sitio la siguiente frase:

“Quienes olvidan su Historia, están condenados a repetirla”.

Por nada del mundo me gustaría que nuestro país tuviera que volver a pasar por donde ya pasó, pero de seguir este camino los tiempos que se avecinan no son nada halagüeños.

Pero es que además, por encima de todas las leyes está nuestra Constitución, esa que redactaron entre todos los partidos del arco parlamentario de aquellos años, y que luego aprobamos por mayoría todos los ciudadanos del país, incluidos los catalanes. De ahí que ahora no me quepa en la cabeza, que esa minoría de catalanes que intenta doblegar la voluntad del resto de ciudadanos del país, intente remar contra esa misma Constitución que ellos también aprobaron.

Y en el artículo 155 de nuestra Constitución se dice:

“1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.”

Pero es que además de estos delitos, se les podría encausar por algunos más, como son el delito de desobediencia, que no conlleva cárcel pero sí multa e inhabilitación, recogido en el artículo 410 del Código Penal; el delito de malversación, recogido en los artículos 432 a 435 del Código Penal y que podría ser castigado con penas de prisión de cuatro a ocho años e inhabilitación absoluta por tiempo de diez a veinte años; el delito de prevaricación, regulado en los artículos 404 y siguientes del Código Penal, que tampoco supone cárcel pero sí pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo (no poder presentarse en una lista electoral) por tiempo de nueve a quince años.

En 1934, ante hechos muy similares, el Gobierno de la nación ordenó a la Guardia Civil la detención de los Mozos de Escuadra y del Gobierno en pleno de Cataluña. No digo ni quiero que pase lo mismo, pero cuando sembramos discordia, lo más probable es que cosechemos algo que no sea de nuestro agrado.

En fin, que ante estos hechos tan graves no entiendo la parsimonia de nuestro Gobierno y de algunas de sus instituciones, pero que aun así confío en que todo acabe bien por el bien de todos, y si hay alguien que prefiere seguir otros caminos menos demócratas, espero que la Ley le ponga en su sitio.

Anuncios

Acerca de Roberto Balboa

Me gusta viajar, leer, la naturaleza y los animales, aunque no desprecio una buena conversación al fragor de una crepitante chimenea con unos vinillos de la tierra.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s