Nosotros… y nuestra España

Por desgracia, en España somos muy dados a las leyendas urbanas, a comentar y difundir aquello que nos llama la atención o que nos parece gracioso o bochornoso, sepamos o no si en realidad es una verdad contrastada.
Somos así por naturaleza, por tradición, puede que por deformación… en pocas palabras, porque nos da la gana.
En el estado de derecho con el que nos hemos dotado, tenemos una serie de pilares que nos ayudan a llevar hacia adelante nuestra joven democracia; puede que algunos de estos pilares estén más asentados que otros, que los veamos más próximos o que despierten en nosotros más o menos simpatías, pero sin duda, todos y cada uno de ellos nos ayudan en mayor o menor medida a ir construyendo nuestro futuro.
Muchos de nosotros no comulgamos con un buen montón de esas instituciones por los motivos más variados, pero nos guste o no, esas instituciones aportan su granito de arena al conjunto de la sociedad.
Es más, yo me atrevería a decir que criticamos a todas las instituciones en mayor o menor medida; obviamente unas tienen más detractores que otras, pero a nadie escapa que por criticar, lo criticamos todo. Desde la Corona, hasta el último edil del municipio más pequeño de España, nadie se salva de la quema, o sea, de nuestra crítica.
Evidentemente, no lo sabemos todo, y lo que es peor, jamás lo sabremos todo. Por ello, me hace mucha gracia cuando nos lanzamos como lobos feroces sobre tal o cual situación, sobre éste o aquél personaje mediático, o político, o… y lo despellejamos.
Ni siquiera respetamos a nuestros tribunales, que son con los que nos hemos dotado para que corrijan aquellas conductas tachables, aquellas conductas que intentan menoscabar los derechos de los demás.
Pretendemos sustituir muchos años de estudio y preparación de jueces, magistrados y fiscales, con nuestra osadía de estar a su altura, algo que ni de lejos podemos llegar a alcanzar si somos consecuentes y usamos del raciocinio con prudencia y mesura.
Decía mi abuela, que los jueces, que se han preparado toda su vida para serlo, y que escuchan las dos versiones, muchas veces se equivocan. Pues imagínate lo que nos podemos equivocar nosotros, que no nos hemos preparado para ello y no hemos oído las dos versiones.
Incluso criticamos a la Justicia cuando los resultados no se ajustan a lo que nosotros esperábamos. Buena muestra de ello, son las opiniones encontradas de distintos sectores de la sociedad ante casos muy mediáticos, algunos de ellos vividos recientemente.
En fin, que somos como somos, pero que hemos cambiado mucho es una realidad incontestable… y con los tiempos que corren y los que se avecinan, posiblemente seguiremos cambiando más.
¿Será para mejorar o para empeorar?
Que Dios nos ayude, que buena falta nos va a hacer.

Anuncios

Acerca de Elpimo

Me gusta viajar, leer, la naturaleza y los animales, aunque no desprecio una buena conversación al fragor de una crepitante chimenea con unos vinillos de la tierra.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s